martes, 4 de mayo de 2010

Yo sólo quería convencerme de que no me convenía.

Ella no hacía más que pedir otra oportunidad, decía que no perdíamos nada.

Yo le hice caso. No sé cómo lo hace, siempre me convence... debe de ser porque siempre sabe en lo que pienso.
Y me dejé llevar, hasta que me llevó por mal camino y se hizo demasiado tarde para volver.

Yo nunca le pedí amor, ni tan siquiera caricias infinitas.
Empezó a mostrarme su cariño bajo las sábanas, pero nunca volvió a entregármelo.

Ella me pedía que no le exigiese nada, que esperase, si merecía la pena volvería a dármelo.
Si le exigía, estaría forzándolo todo.

Mientrastanto yo sólo obtuve indiferencia y me cansé de esperar...

2 comentarios:

La Lloba-Noia dijo...

Es malo dejar que alguien así nos conozca tanto como para convencernos, y al fin y al cabo, sí perdemos algo, perdemos tiempo de nuestra vida.
Un beso!

Pd: Per l'ortografia que em digueres, gràcies, ja ho he corregit :) el que passa és que el teclat el tinc per canviar però...

anabolizante dijo...

Creo que me sé esta historia y te diré, que creo que yo también me he cansado de esperar...